El precio de la gasolina frena los viajes en autocaravana: "Ya no hay escapadita de Semana Santa"
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El precio de la gasolina frena los viajes en autocaravana: "Ya no hay escapadita de Semana Santa"

Los empresarios y viajeros de A Coruña notan una mayor preocupación por el consumo y las salidas de fin de semana caen por el alto coste de llenar el depósito

Raúl Diéguez, viajero en una furgoneta camperizada posa con su perro en el vehículo

Raúl Diéguez, viajero en una furgoneta camperizada posa con su perro en el vehículo / Iago Lopez

A Coruña

Llenar el depósito hoy supone un esfuerzo que no todos los bolsillos asumen con la misma capacidad que hace un año, si es el depósito de una autocaravana, aún menos. El sector del alquiler de vehículos vivienda en A Coruña encara la campaña de Semana Santa con sensaciones encontradas. Por un lado, la inercia de las ganas de libertad tras los meses de invierno empuja las reservas; por otro, el precio de la gasolina empieza a seleccionar qué tipo de viajes se realizan.

A esa percepción se suma también la voz de los propios usuarios. "Una furgoneta cámper o una caravana consume el doble que un coche", explica Raúl Diéguez, propietario de este tipo de vehículo desde hace más una década, que sitúa el gasto en torno a los 10 litros, frente a los cinco de un turismo, cada 100 km. Una diferencia que, con los precios actuales, "pesa cada vez más" en la planificación. "La ventaja que tenemos es la movilidad, pero si el combustible está tan alto, saldremos menos", resume.

Después de recorrer varias partes de Europa durante el año pasado, Raúl, esta Semana Santa no va a mover su furgoneta camperizada. "No solo es gastar en gasolina, todo lo demás también subió una barbaridad. Tengo pensado a principios de abril ir a Málaga. Por ahora yo me lo puedo permitir pero habrá gente que ande muy justito", explica el cámper, que ve como gente que "tenía pensado hacer 700 km tendrá que hacer 50", una lógica que ya empieza a notarse en todo el sector.

Autocaravanas en el parking detras de la residencia Padre Rubinos

Autocaravanas en el parking detras de la residencia Padre Rubinos / Iago Lopez

En Rentalcamper, la situación refleja con claridad este impacto directo del aumento de costes en el bolsillo del cliente. "Sí, está afectando, claro, está afectando como todo", explica Jacobo, que reconoce un descenso evidente del interés. "El teléfono ha dejado de sonar. Hay bastante menos demanda que otros años", señala. A estas alturas del calendario, cuando lo habitual sería rozar el lleno, la empresa todavía cuenta con disponibilidad. "Normalmente en estas fechas están pegándose por ellas", apunta.

El cambio no solo se nota en el volumen de reservas, sino también en la actitud del cliente. "Es una de las preguntas clave", afirma sobre el consumo de combustible, que se ha convertido en un factor determinante antes de tomar una decisión. Aun así, la empresa descarta ajustar precios. "No podemos cobrar menos gastando más. Todos gastamos más", resume.

"La gente no tiene dinero para todo"

La consecuencia más visible es una mayor prudencia. "La gente no tiene dinero para todo", explica Jacobo, que describe un cambio en los hábitos de viaje. "Se mantiene el viaje grande, las vacaciones del año, pero el que hacía además una escapada de fin de semana, eso lo ha quitado. Este año ya no hay escapadita de Semana Santa", asegura. El resultado es un cliente que sigue viajando, pero selecciona más y reduce extras.

En un punto medio resiste Alex, de Suite Van. Aunque de momento no sufre cancelaciones y mantiene más de la mitad de su flota reservada, mira al futuro con cautela. "Como no pare de subir, será un inconveniente importante más adelante", admite. La campaña avanza con normalidad. "Vamos bastante bien", asegura Alex, sin rastro por ahora de cancelaciones. "Algún cliente se queja cuando viene a recoger y dice ‘vaya mala época cogimos’, pero por ahora no ha cancelado ninguno por este tema".

En el lado opuesto de la balanza se encuentran negocios como AmodoCamper. Su responsable, Carlos Álvarez, asegura que están al 100% de ocupación. Para él, el consumo no es un drama: "Una autocaravana moderna gasta entre 8 y 10 litros; no es algo exagerado". De hecho, la alta demanda en su caso es tal que incluso se plantea subir precios, lejos de ajustarlos a la baja.

El sector confía en que el sol de primavera pese más que el contador de la manguera, aunque todos admiten que el "viaje improvisado" es, hoy por hoy, la principal víctima de la subida del combustible.

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