Segunda División
Así juega Riki Rodríguez, el mediocentro deseado por el Deportivo que "tiene el fútbol en la cabeza"
Rubén de la Barrera analiza un fichaje que cree que ofrecerá "un impacto inmediato" y un "rendimiento muy alto" | "La presencia de un jugador puede multiplicar el rendimiento de todo lo demás", reflexiona sobre su llegada

Riki, durante un partido con el Albacete / LaLiga Hypermotion

Riki Rodríguez ya está en A Coruña y este miércoles se pondrá a las órdenes de Antonio Hidalgo. Ha sido el gran anhelo de la dirección de fútbol desde hace más de un año y por fin su fichaje es una realidad. El equipo coruñés se hace con un mediocentro muy completo que llega para elevar las posibilidades en la sala de máquinas blanquiazul. Rubén de la Barrera, extécnico blanquiazul y del Albacete, lo conoce a la perfección y cree que será un jugador "muy complementario" para cualquier tarea. El asturiano puede ser un 6 que "ayude a salir desde abajo" o un 8 que "aporta continuidad, muy poca pérdida, y pases de progresión de verdad en medio campo o campo contrario". Ahora será tarea del entrenador catalán hacerlo funcionar.
El Deportivo se ha hecho con uno de los grandes centrocampistas de Segunda División. Para Rubén de la Barrera, un perfil versátil: "Es un chico que tiene recorrido, que es dinámico y entiende el juego. Comprende el tipo de defensa al que se enfrenta y en función de eso es capaz de habilitar o habilitarse". Además, considera que Riki podrá destacar más en faceta ofensiva, algo que en el actual Albacete no podía hacer, tanto para "romper desde segunda línea", sin ser su mayor cualidad, como "a través del último pase". "Tiene un buen disparo, es cuestión de que el juego le permita llegar y subir. Está muy capacitado para poder finalizar, aunque lógicamente tiene muchísimo más peso en todo lo que sucede antes de ese penúltimo pase".
El nuevo centrocampista blanquiazul también aportará en fase defensiva. Según datos de WyScout, suma 3.48 interceptaciones por partido y 5.6 recuperaciones por encuentro. Una media alta para un mediocentro organizativo: "Es un chico que salta, que va al acoso de verdad, difícilmente superable. Tiene vuelta, recorrido, y es capaz de ocupar el espacio defensivo". Es, en definitiva, un "jugador muy completo" que, además, está para "pensar en algo más, en Primera División, en este caso, ascendiendo con un equipo. Ha llegado al sitio adecuado en el momento adecuado".

El mapa de calor de Riki esta temporada tras 16 partidos disputados / Sofascore
El encaje de Riki en el Deportivo?
Rubén de la Barrera tiene claro que Riki se adaptará con rapidez al Deportivo y a las peticiones de Antonio Hidalgo, quien ha variado continuamente su medular a lo largo de la temporada. En las últimas semanas, ha apostado por juntar a Mario Soriano cerca de la base, con José Ángel de pivote, y ha alternado a Diego Villares, un interior de recorrido, con Stoichkov, un segunda punta; o incluso, durante algún tramo, como en León, con Luismi haciendo de enganche. "Yo creo que puede tener influencia tanto en primera como en segunda altura, sinceramente. Porque es un jugador que crece con la jugada, que encadena intenciones y que en una misma acción se te puede posibilitar salir como permitirte ese antepenúltimo, penúltimo o incluso último pase en un momento concreto de la jugada", explica De La Barrera. Una de las claves del juego de Riki es su "dinamismo", así como su entendimiento, lo que le permite "comprender francamente bien cómo defiende el rival" y, por tanto, "qué le cubre y qué le descubre".
"Tiene una comprensión del juego importante y después tiene ritmo más que demostrado en la categoría y pies sobradamente para que todo lo que se le pasa por la cabeza lo pueda ejecutar y llevar a cabo", destaca el exentrenador de Dépor y Albacete sobre el centrocampista asturiano, quien podrá, también, otorgarle mayor variabilidad a la medular blanquiazul a través de su movilidad, intercambiando alturas con Mario Soriano, a quien echará una mano en sus labores y reducir la dependencia que el juego coruñés tiene en el Joker.
El idilio deportivista pasa por juntar a Riki y a Mario Soriano en la misma medular. El técnico coruñés cree que, atendiendo a las características del madrileño, quien destaca en especial por su capacidad para influir "entre líneas, aparecer, recibir orientado, y atacar última línea, además de asistir", el asturiano podrá liberar la mejor versión del 21, formando así "un centro del campo potente de verdad" para la competición.

Mario Soriano, durante el partido ante la Cultural Leonesa / Fernando Fernandez
Adaptación inmediata y salto de nivel
El entrenador coruñés cree que su capacidad, su conocimiento del fútbol y la competición le permitirán una "adaptación inmediata" al juego blanquiazul. "Ese salto de nivel precisamente está en esa complementariedad. A mí me parece muy complementario con todos los perfiles de centrocampistas que hay ahí. A mí lo que realmente me gusta es que más allá de hablar de perfil, hablamos de nivel. En este caso, muy por encima o muy por delante del perfil", destaca sobre la calidad del asturiano, relativo a si eleva las posibilidades de juego del equipo.
Rubén de la Barrera concluye con una reflexión: cree que el aporte de Riki puede elevar el rendimiento de sus compañeros. "La presencia de un jugador puede multiplicar el rendimiento de todo lo demás. Y creo que Riki, por lo que es y por lo que tiende a hacer, y a su vez por lo que a priori imaginamos que se le va a pedir aquí y las necesidades y escenarios que va a tener que afrontar, me parece que es un jugador que te va a ofrecer un impacto inmediato y un rendimiento alto, estoy segurísimo".
Por último, el extécnico blanquiazul destaca a Riki en lo personal: "Es un fenómeno, es una persona que se hace querer, que se integra rápido. La acogida que va a tener va a ser muy buena y él va a contribuir mucho a que eso sea así. Te facilita el día a día, la relación con la gente del club, con el staff, con los compañeros es muy buena".
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