EUROVISIÓN | El concurso mueve ficha y está dispuesta a "hacer lo que sea" para recuperar a España tras el plantón de RTVE por el genocidio en Gaza
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Eurovisión mueve ficha y está dispuesta a "hacer lo que sea" para recuperar a España tras el plantón de RTVE por el genocidio en Gaza

Martin Green rompe su silencio sobre las tensiones con la delegación española y asegura que hará "todo lo que sea necesario" para reconducir la situación

Martin Green, director de Eurovision

Martin Green, director de Eurovision

Kevin Rodríguez

Tenerife

El festival de Eurovisión busca la paz social tras la final de ayer y sabe que España es un motor indispensable para el certamen. Tras un año marcado por las fortísimas tensiones geopolíticas y el evidente malestar de RTVE con la gestión de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), el máximo responsable del festival ha decidido dar un paso al frente para calmar las aguas.

Martin Green, director ejecutivo de Eurovisión, ha hablado alto y claro sobre la delicada relación actual con la televisión pública española, lanzando un mensaje cargado de intenciones: hará todo lo posible por recuperar la plena sintonía con nuestro país.

La postura de RTVE tras las últimas ediciones del festival no ha sido precisamente cómoda para la organización. Las quejas públicas sobre la gestión de la seguridad, la libertad de prensa y el ambiente vivido en el backstage hicieron que la pública española plantara cara a la UER de forma inédita tras confirmar la participación de Israel en el concurso este 2026, a pesar del genocidio que se vive en Gaza.

Ante este panorama, Green no ha querido balbucear y ha reconocido el valor estratégico de nuestro país: ""España es uno de los mercados más importantes y apasionados de Eurovisión. Valoramos muchísimo la postura de RTVE y su visión constructiva. Por mi parte, haré todo lo que sea necesario para asegurar que España se sienta cómoda, escuchada y con el peso que merece en el festival".

Los constantes roces y las críticas de la delegación española —que llegó a pedir cambios estructurales en la organización— han calado en la cúpula de la UER. El director del certamen ha admitido que valora positivamente la firmeza y los toques de atención que ha dado la corporación española, entendiéndolos como una oportunidad para mejorar el formato de cara a las próximas ediciones.

Con estas declaraciones, Eurovisión no solo intenta retener el apoyo económico y de audiencia que aporta España, sino también frenar en seco los rumores de un posible distanciamiento o de medidas más drásticas por parte de RTVE. La maquinaria para la próxima edición ya está en marcha, y parece que, esta vez, la organización sí está dispuesta a escuchar los "tirones de orejas" que llegan desde nuestra cadena pública.

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