El local de A Coruña que pasó de generación en generación vuelve a empezar con otra familia
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El local de A Coruña que pasó de generación en generación vuelve a empezar con otra familia

En la calle San Nicolás, 5, el bajo que fue centro de la joyería Amor durante más de 140 años ha iniciado una nueva vida con un negocio completamente distinto, pero con una historia familiar parecida en repostería

Santi Otero, dueño de As Cremosas en la calle San Nicolás

Santi Otero, dueño de As Cremosas en la calle San Nicolás / CARLOS PARDELLAS

A Coruña

En pleno centro de A Coruña, en la calle San Nicolás número 5, el local con 140 años de historia en joyas ha comenzado una nueva etapa. Hasta septiembre, ahí estuvo la Joyería Amor, uno de los comercios más antiguos y clásicos de la ciudad, abierto desde finales del siglo XIX y testigo silencioso de generaciones de vecinos y visitantes. Un comercio fundado en 1885 por Manuel Amor que fue pasando de generación en generación hasta que el pasado verano cerró sus puertas. Aquella casa comenzó como un negocio de cambio de moneda en una ciudad con fuerte actividad portuaria, y con el paso del tiempo se transformó en una joyería de referencia en la ciudad.

Familias enteras de A Coruña guardan recuerdos de alianzas, regalos de boda o piezas heredadas que pasaron por ese mostrador. La historia de la Joyería Amor no solo era la de las piezas que colgaban de los escaparates, sino también la de cinco generaciones de joyeros que trabajaron para mantener vivo un oficio tradicional. Pero los tiempos cambian. La falta de relevo familiar interesado en continuar con el negocio y un mundo en el que es complicado invertir en objetos duraderos, llevaron al cierre definitivo de la joyería en 2025, tras 140 años de actividad continua.

El nuevo comienzo

Y justo en ese mismo lugar, con la puerta que vio brillar oro y plata durante tanto tiempo, ahora las vitrinas muestran tartas de queso artesanales. El proyecto se llama As Cremosas, y aunque muchos podrían pensar que aquí la historia queda atrás, también habla de tradición familiar. El responsable de este nuevo negocio es Santi Otero, que decidió llevar su idea a A Coruña después de crecer entre hornos, masas y recetas en la pastelería familiar de Narón, Pastelería Santy, donde sus padres llevan años trabajando en panadería y repostería tradicional. Esa experiencia de familia y su "amor por las tartas de queso" son, ahora, el motor de este proyecto.

As Cremosas, tienda de tartas de queso en la calle San Nicolás, 5

As Cremosas, tienda de tartas de queso en la calle San Nicolás, 5 / CARLOS PARDELLAS

"El local me encantó desde el primer momento. Está muy bien ubicado y pensé que aquí podía funcionar una tienda como esta", explica el joven, que mantiene hasta los detalles más artesanales de su producción y apuesta por ofrecer opciones sin gluten hechas en su obrador de Narón. El bajo está completamente reformado, pero el recuerdo de la joyería sigue presente, porque Santi, al inaugurar el local, tenía claro que "va a seguir siendo una joyería, pero de tartas de queso".

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